La ley de Nueva York exige detectores de humo y de monóxido de carbono que funcionen en las viviendas, y los propietarios deben mantener los apartamentos seguros y en buen estado. Si no hay calefacción ni agua caliente, o hay goteras, moho, plagas u otros problemas, hay que avisar al propietario por escrito y llamar al 311; el Departamento de Preservación y Desarrollo de la Vivienda (Department of Housing Preservation and Development) puede inspeccionar y emitir infracciones.
Los inquilinos tienen derechos frente a los desalojos ilegales y el acoso, y las personas de bajos ingresos que alquilan pueden obtener asistencia jurídica a través de la Office of Civil Justice de la ciudad y de organizaciones jurídicas comunitarias. Conviene guardar copias del contrato de alquiler, los recibos y todos los mensajes con el propietario.
Antes de alquilar, conviene preguntar por las infracciones del edificio y si el apartamento es legal. Los apartamentos en sótanos pueden ser peligrosos si no están aprobados legalmente, y las inundaciones son un riesgo particular en las zonas bajas.