Los aeropuertos JFK y LaGuardia están en Queens, y Newark Liberty está en Nueva Jersey. Desde la mayor parte de Brooklyn se llega a JFK en metro y AirTrain o en el LIRR desde Atlantic Terminal, a LaGuardia en metro y autobús o en taxi, y a Newark en tren de NJ Transit desde Penn Station, en Manhattan; conviene dejar un margen de tiempo generoso, sobre todo en hora punta.
Quien conduzca debe esperar tráfico en la Brooklyn–Queens Expressway, la Gowanus Expressway y la Belt Parkway, y tener en cuenta que entrar en coche en el distrito central de negocios de Manhattan está sujeto a una tarifa por congestión. El estacionamiento en la calle se rige por normas de lado alterno que obligan a mover el coche determinados días por la limpieza de las calles; conviene leer las señales de cada manzana y usar las alertas oficiales de la ciudad.
Los taxis, los viajes por aplicación y los servicios de coche compartido están muy extendidos, y a la mayoría de los barrios de Brooklyn se llega con facilidad sin tener coche. Para una estancia larga, conviene valorar si el costo del seguro y del estacionamiento justifica tener un vehículo.